Los ocupantes extranjeros del Barranco del Hermano Pedro en Granadilla de Abona, convocan una fiesta diurna para excavar un estudio de música en un espacio natural de alto valor patrimonial y ecológico
En enero de este año denunciamos públicamente la situación que se vive en algunos barrancos del municipio de Granadilla, en el sur de Tenerife en donde se ha creado todo un poblado de chabolas y cuevas ocupadas por extranjeros en el Barranco de Balos, muy cerca del B.I.C. Cueva del Hermano Pedro. En dicho lugar se llevan años celebrando Raves ilegales, fuera de todo control, anunciándose en europa como un reclamo que sigue atrayendo a personas de manera frecuente a este frágil espacio natural en las inmediaciones del aeropuerto sur.
El último episodio de este despropósito tuvo lugar este Lunes 20 de Abril, en una fecha anunciada a través de carteles en redes sociales en donde se invitaba abiertamente a quien quisiera acudir a una fiesta diurna en el lugar y ayudar a los ocupantes extranjeros a cavar una nueva cueva destinada según se especifica, “ para crear un estudio de música.
Tal y como documentamos en la ocasión anterior, esta zona del barranco se ha convertido en un poblado, aprovechando las cuevas -que pese a no estar catalogadas y protegidas, poseen alto interés arqueológico y etnográfico- en una zona, muy próxima a la montaña roja, que además presenta especial fragilidad ecológica.
Un largo historial de abandono en un entorno natural y patrimonial desprotegido
Esta situación no ha pasado inadvertida ante las autoridades locales, advertidas una y otra vez sobre estas fiestas celebradas de manera periódica en este espacio.
El incendio de hace unos años de un vertedero de chatarra y neumáticos con la licencia caducada, también en esa zona o los vertidos de material abandonado por la actividad reciente de invernaderos, hablan del abandono generalizado por parte de los diferentes gobiernos locales hasta el presente.
Pese a nuestra última alerta a las autoridades, de la que se hicieron amplio eco la prensa y televisión canarias, con pruebas gráficas de lo que allí acontece, nada se hizo al respecto. Según algunos vecinos del lugar la excusa no oficial por parte de las autoridades es que ya han intentado desalojar el lugar, pero vuelven a ocupar el lugar de manera inmediata.
Bidones de agua, paneles solares, estructuras, cuevas ocupadas por desperdicios, potentes equipos de sonido y la ausencia total de saneamiento o baños para pobladores y visitantes, son algunos de los elementos que adornan el entorno, zona de cría entre otras especies protegidas, de los amenazados alcaravanes.
En cuanto al valor patrimonial de este barranco, destaca en tiempos anteriores a la conquista europea como un importante enclave de poblamiento permanente guanche, y ya en época colonial, por su importancia cultural e histórica, al ser el lugar elegido como lugar de refugio y descanso en su trashumancia invernal por el religioso chasnero Pedro de San José Betancur, conocido popularmente como el Hermano Pedro. Desde 1999, la Cueva del Hermano Pedro y su entorno tiene la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Sitio Histórico, siendo otorgado dicho título de protección por el Gobierno de Canarias. El valor patrimonial evidente de la zona, con gran cantidad de material arqueológico en superficie, es aún desconocido en su integridad, dada la ausencia de estudios y prospecciones arqueológicas rigurosas, así como debido a la pérdida permanente de información como consecuencia del expolio y maltrato que ha sufrido el entorno, especialmente en las últimas décadas.
Una fiesta para excavar un estudio de música
La desfachatez de los ocupantes ilegales del espacio natural es tal, que anuncian sus fiestas de manera pública en redes sociales, como si se tratase de su discoteca particular al aire libre. De hecho para este Lunes 20 de Abril, se estaba haciendo circular sin pudor, un cartel invitando a quien lo deseara, a participar de una jornada de fiesta y trabajo de (10 a 19h), de cara a excavar una nueva cueva destinada a ser un estudio de música junto a la cueva principal en la que tienen lugar de forma recurrente las ya famosas raves de música electrónica. El lugar tiene fama en toda Europa por ser un espacio sin ley en donde se realizan estas actividades ilegales sin limitación alguna, y así se publicita implícitamente en sus reclamos. A quienes se animaran a participar de los trabajos, se les anunciaba la “apertura del bar y comida por la tarde”, en una fiesta anunciada bajo el título de 420 Daytime Party.
También denunciábamos a comienzos de año, la práctica habitual extendida a todo el litoral del sur de la isla, por la cual cuevas de altísimo valor arqueológico y etnográfico se han convertido en hogar de aventureros europeos, que no sólo animan a seguir su ejemplo a otros connacionales - mediante publicaciones e incluso desde entrevistas en medios de Hungría y Polonia entre otros países- , sino que obtienen provecho alquilando estas cuevas alteradas a otros intrépidos viajeros, que busquen vivir la experiencia del “Tenerife sur salvaje”.
Intervención de la Guardia Civil y pasividad del ayuntamiento
En la mañana del lunes algunos miembros de nuestro colectivo, acompañados de otros activistas medioambientales, se presentaron en el lugar para comprobar que, efectivamente, la fiesta se estaba desarrollando tal y como estaba anunciado. Previamente se había dado aviso a las autoridades. La televisión Canaria también se hizo presente en el lugar. Multitud de vehículos aparcados en la zona daban muestra de la actividad que allí se estaba desarrollando.
En un primer momento acudió una patrulla de la Policía Local de Granadilla así como dos agentes del Seprona, también alertados.Finalmente y tras la llegada de más efectivos, fueron los agentes de la Guardia Civil quienes decidieron hacer acto de presencia en la fiesta ilegal, pudiendo comprobar como la excavación prometida ya se estaba desarrollando. Tras identificar a algunos de los presentes se procedió a abrir expediente. Dicho expediente abriría la posibilidad a un desalojo del lugar, sin que de momento sepamos si esto servirá de disuasión para el grupo de extranjeros, que gobierna bajo su propia ley este espacio natural, tan frágil como denostado.
Mientras tanto se sigue difundiendo en redes el cartel que anuncia la celebración de otra rave de Hard Techno , (bajo el título de Hard Night III edición) prevista para el día 24 de Abril, en una localización secreta que presumiblemente podría tratarse del mismo lugar, aunque no descartamos que se trate de otro de los puntos del litoral en los que estas fiestas son comunes desde hace años. Un grupo de ciudadanos húngaros parecen ser los promotores de estas actividades ilegales y en la práctica, los gobernadores tácitos de esta “comunidad” usurpadora, presumiblemente sostenida con actividades ilícitas de diversa índole.
Parece ser que nuestros barrancos, víctimas del abandono y dejadez demostrados durante décadas por las mismas instituciones encargadas de protegerlos y velar por su conservación durante décadas, son el nuevo reclamo para la masificación de visitantes que padece nuestro territorio, atraídos en este caso por la percepción justificada, de que aquí todo vale. Lamentablemente un desalojo puntual se ha demostrado ineficaz ante la extensión de este fenómeno, ya que o bien se vuelve a ocupar el lugar desalojado al día siguiente o acaban por encontrar otro que reúna las condiciones necesarias, dentro de una lógica de impunidad y tolerancia municipal generalizadas. La ausencia de vigilancia y control para con estos foráneos, contrasta con el rigor sancionador demostrado hacia la población autóctona. Una doble vara de medir que provoca indignación entre los vecinos.
Si eres canario/a y se te ocurre ir de acampada con tu familia o amigos a alguno de los pocos puntos de nuestro litoral que quedan sin urbanizar, aún respetando y cuidando el lugar como es debido, entonces sí te arriesgas a ser sancionado sin conmiseración alguna.
Colectivo Imastanen
Defendiendo el legado superviviente
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