MANIFIESTO POR LA MEMORIA ANCESTRAL DE AGUERE: HACIA UN AULA DE INTERPRETACIÓN ARQUEOLÓGICA EN LA CASONA ESTÉVANEZ-BORGES
Desde el Colectivo Imastanen, como agentes activos de la arqueología social y defensores del legado cultural de Canarias, y en ejercicio de nuestro compromiso con la salvaguarda de la memoria histórica y arqueológica de nuestras islas, celebramos y nos sumamos a la iniciativa impulsada por la revista Trasdemar para la recuperación de la Casona Estévanez-Borges como espacio de creación y memoria. No obstante, entendemos que cualquier proyecto que pretenda habitar este inmueble —declarado Bien de Interés Cultural en 2014— incurriría en una omisión histórica imperdonable si no integra, de forma estructural, un Aula de Interpretación Arqueológica dedicada al pasado indígena del entorno de Gracia y el barranco de Araguygo.
Nuestra adhesión responde a una necesidad crítica de revertir lo que consideramos una deuda histórica de la Ciudad de La Laguna con el patrimonio indígena. La gestión patrimonial actual evidencia un sesgo ideológico que prioriza la estética colonial y urbana mientras condena al olvido las raíces arqueológicas que otorgan sentido a nuestra identidad.
1. El sustrato silenciado: Los grabados de la Curva de Gracia
La Casona no es solo un hito de la arquitectura colonial; se asienta sobre un territorio de honda significación para la población guanche. Es imperativo recordar que, en el entorno inmediato de la actual "curva de Gracia" y bajo el trazado del tranvía, existieron estaciones de grabados rupestres hoy desaparecidas por la expansión urbanística incontrolada del siglo XX. Estos petroglifos, que formaban parte del complejo simbólico-territorial de la zona, fueron sacrificados en el altar de la modernidad sin que existiera una sensibilidad arqueológica que los preservara.
La creación de un aula de interpretación permitiría no solo documentar y divulgar la existencia de estos vestigios perdidos, sino también proteger los valores arqueológicos que, de forma fragmentaria pero persistente, aún subyacen en el cauce del Barranco de Araguygo y sus inmediaciones, los cuales carecen a día de hoy de una protección efectiva y real.
2. La asimetría en la gestión del patrimonio: Colonialismo frente a desidia.
Desde Imastanen denunciamos la alarmante asimetría institucional que rige en San Cristóbal de La Laguna. Mientras se destinan ingentes recursos públicos a la restauración de inmuebles de época colonial —como la propia Casona Estévanez-Borges, cuya rehabilitación ha supuesto inversiones superiores a los 2.000.000 euros repartidos en diversas fases—, el patrimonio indígena de la zona padece un estado de abandono sistémico.
Resulta paradójico y censurable que, habiendo recibido el Ayuntamiento de La Laguna subvenciones específicas en 2024 (dentro de la partida de 1,6 millones del Cabildo para la actualización de catálogos municipales), no se haya materializado avance alguno en la catalogación y protección de los yacimientos guanches del municipio. Esta desidia no es accidental: es la consecuencia de priorizar un relato histórico que invisibiliza la raíz indígena en favor de una estética monumentalista de corte europeo.
3. Una necesidad urgente: El primer centro de interpretación de la isla
Tenerife sigue ostentando la triste distinción de ser una isla sin un centro de interpretación arqueológica a la altura de su legado. Proponemos que la Casona Estévanez-Borges sirva de precedente insular. Un espacio donde la literatura de los hermanos Estévanez y la plástica de Borges Salas dialoguen con la arqueología social, reconociendo que la identidad canaria es un proceso continuo que no comenzó en el siglo XV.
Un Aula de Interpretación Arqueológica en este enclave permitiría:
Rescatar la memoria de los grabados desaparecidos mediante reconstrucciones digitales y documentación histórica.
Fiscalizar y proteger los restos aún presentes en el barranco de Araguygo y en el resato del territorio municipal..
Educar a las nuevas generaciones en una ética de conservación que no distinga entre "monumentos" y "yacimientos".
DE LA CASONA ESTÉVANEZ AL LEGADO INDÍGENA
1. La Casona como Epicentro de Resistencia
La relevancia de este inmueble trasciende su arquitectura del siglo XVIII. Se asienta en la Curva de Gracia, lugar del histórico encuentro entre el Adelantado Fernández de Lugo y el jefe de la resistencia guanche Quebehi Imobac Benchomo. Además, en sus proximidades tuvo lugar una de las efemérides indígenas más memorables de nuestra historia, como fue la Batalla de Aguere, acontecida en 1495, en uno de los últimos actos heroicos de resistencia guanche registrados frente a los invasores europeos.
Es inaceptable que un lugar con tal carga histórica y arqueológica sea tratado con "discrecionalidad e intereses amagados" mientras se ignoran los valores etnográficos de sus proximidades.
Denunciamos con especial énfasis:
La desaparición de vestigios: Bajo el solar de la casa y en sus inmediaciones existían grabados y bienes arqueológicos que, tras décadas de intervenciones sin una visión de protección integral, han sido destruidos o sepultados.
Vandalismo y Expolio: El entorno inmediato de la Casona, rico en valores etnográficos, sufre una vandalización constante ante la pasividad institucional, permitiendo que grabados alfabéticos y ceremoniales sean borrados o dañados irreversiblemente.
2. El Agravio Comparativo: Fachadas vs. Raíces
Denunciamos el sesgo ideológico en la gestión del patrimonio lagunero:
-Inversiones Millonarias: Se destinan presupuestos de más de un millón de euros a restaurar edificios coloniales como el Palacio de Nava y Grimón. Resulta paradigmático y doloroso que en el dintel de dicho palacio se exhiba el escudo de armas familiar, en el que aparece tallada con crudeza colonial, la cabeza de un guanche decapitado, símbolo del ultraje y la saña de la conquista.
-Abandono Indígena: Mientras se protegen estos símbolos de los vencedores, los múltiples yacimientos arqueológicos del municipio carecen de vigilancia, quedando expuestos a actos vandálicos y grafitis que causan daños irreparables.
Resulta académicamente contradictorio que se inviertan presupuestos millonarios en la rehabilitación de edificios como el Palacio de Nava y Grimón, mientras los yacimientos indígenas del municipio permanecen en un estado de abandono sistémico.
3. El Barranco de Araguygo (La Verdellada): Invisibilización del Legado:
Este espacio es el paradigma de la destrucción de nuestra memoria. Recordamos la pérdida irreparable de la Cueva de la Reina y sus grabados únicos durante la construcción de la Vía de Ronda, así como la eliminación de hitos geográficos como el Charco de la Fajana y la cascada de La Tragadera.El Ayuntamiento de La Laguna no puede seguir promocionando una "Ciudad Patrimonio" que ignora los grabados alfabetiformes y cuevas de habitación que hoy yacen entre basuras y escombros en la periferia del casco urbano.
La situación en el Barranco de Araguygo es el ejemplo más sangrante de esta política de desidia:
-Yacimientos sepultados: Existen cuevas y grabados alfabetiformes de incalculable valor que hoy están bajo basura y escombros, siendo objeto de todo tipo de atentados.
-Destrucción Sistemática: Recordamos con indignación la destrucción de la Cueva de la Reina durante las obras de la Vía de Ronda, un enclave con suelos empedrados y grabados únicos que fue derrumbado sin miramientos.
-Pérdida de la Memoria Hídrica: La canalización y sepultamiento del Charco de la Fajana, el "Charcolino" y la espectacular cascada de "La Tragadera" (de 12 metros de altura) han borrado hitos geográficos y sociales que daban nombre y vida a los barrios de La Verdellada y Barrio Nuevo.
4. Nuestra Exigencia
No aceptamos que La Laguna se venda al mundo como Patrimonio de la Humanidad mientras ningunea el legado material e inmaterial guanche.Solicitamos una rectificación inmediata en las políticas de uso previstas para la Casona Estévanez-Borges, rechazando su conversión en un centro de fotografía que diluya su valor histórico. Demandamos un plan de protección integral para el patrimonio indígena de todo el municipio, que contemple la vigilancia, limpieza y divulgación pedagógica de nuestros yacimientos.
Exigimos:
-Destino Literario y Arqueológico: Que la Casona Estévanez-Borges sea un centro de investigación de la identidad canaria y no un mero anexo administrativo.
-Protección Real del Barranco: La limpieza, protección y señalización de los grabados y cuevas de Araguygo.
-Equidad Presupuestaria: Que la conservación de las raíces arqueológicas guanches reciba, al menos, la misma atención y recursos que la arquitectura colonial del casco histórico.
Conclusión y Adhesión
No podemos permitir que la Casona sea un contenedor vacío de su contexto territorial. Nos sumamos a la reivindicación de Trasdemar, pero exigimos que la arqueología ocupe el lugar que le corresponde. El patrimonio guanche no es un residuo del pasado, sino una herencia viva que agoniza bajo la indiferencia administrativa.
Exigimos voluntad política para que el dinero público invertido y las subvenciones otorgadas se traduzcan en realidades tangibles de protección y divulgación respetuosa.
Añadimos a nuestra petición una denuncia firme sobre la situación de vulnerabilidad extrema que sufre el entorno inmediato de la Casona. No podemos ignorar que la rehabilitación de la edificación carece de sentido si se permite la degradación del barranco y las áreas circundantes, espacios que no solo forman parte del paisaje romántico de la literatura isleña del siglo XIX, sino que albergan bienes arqueológicos de incalculable valor.
La Casona se erige sobre un estrato de ocupación guanche que ha sido sistemáticamente ignorado. Sin embargo, esta situación no es aislada:
Destrucción por Omisión: Denunciamos el estado de abandono del patrimonio indígena en todo el municipio de La Laguna. La falta de vigilancia, la ausencia de planes de limpieza en yacimientos y la presión urbanística están provocando una destrucción acelerada de nuestra memoria precolonial.
Identidad en Riesgo: La Laguna, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, no puede limitarse a proteger su arquitectura colonial mientras permite que las cuevas, grabados y asentamientos de los antiguos canarios desaparezcan bajo la maleza o el vandalismo.
Exigencia de un Plan Integral: Solicitamos que la declaración de la Casona como espacio museístico incluya la puesta en valor del barranco como aula de naturaleza y arqueología, y que esta acción sirva de motor para un inventario real y una protección efectiva de todos los hitos indígenas del municipio que hoy se encuentran en estado crítico.
El patrimonio no se divide en parcelas: La historia de esta isla es una continuidad que comienza mucho antes de 1735. Salvar la Casona Estévanez-Borges debe ser el primer paso para detener la hemorragia de pérdida patrimonial que sufre nuestra tierra.
Memoria vs olvido: La historia de Canarias no puede seguir redactándose únicamente bajo la lógica de los vencedores. La justicia histórica exige que el legado de quienes defendieron esta tierra con dignidad sea protegido con la misma determinación con la que hoy se restauran los palacios de quienes los oprimieron. Del mismo modo la historia de Aguere no comenzó con la batalla de 1495; nuestra identidad hunde sus raíces en las piedras de estos valles y barrancos. No permitiremos que su maquinaria de destrucción selectiva siga borrando nuestro pasado.
Sin otro particular, y a la espera de una respuesta acorde a la gravedad de los hechos denunciados, quedamos a su entera disposición:
En Tenerife, a 25 de Marzo de 2026:
COLECTIVO IMASTANEN
"Defendiendo el legado superviviente"
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