Nuevo atentado contra el patrimonio ancestral en tenerife: Grafitis y rayones sobre grabados rupestres indígenas en el Macizo de Teno
Desde el Colectivo Imastanen queremos denunciar una vez más la «negligencia absoluta» por parte de las corporaciones locales por carecer de catálogos de protección actualizados e instamos a frenar la «frivolización mediática» y el intercambio de ubicaciones en redes sociales que desprotege los vestigios guanches.
El patrimonio arqueológico de la isla de Tenerife sigue desapareciendo bajo la sombra de la impunidad y la desidia institucional. Nuestro colectivo de arqueología social quiere poner en conocimiento de la opinión pública y de los medios de comunicación, un nuevo y lamentable atentado contra el legado de nuestros ancestros. En esta ocasión, la barbarie se ha cebado con una estación de grabados rupestres de factura guanche localizada en el Macizo de Teno, dentro del término municipal de Buenavista del Norte, la cual ha sufrido daños severos consistentes en rayones, graffitis con nombres y fechas recientes, así como burdas réplicas contemporáneas que imitan los grabados y destrozan el soporte original.
Este conjunto arqueológico, que destaca por su altísimo valor cultural y científico dado su singular emplazamiento y su tipología formal, había logrado sobrevivir en un anonimato relativo durante siglos. Sin embargo, su reciente asimilación y difusión descontrolada en redes sociales ha servido de reclamo definitivo para el vandalismo. Como venimos advirtiendo en reiteradas denuncias presentadas en este y otros municipios de la geografía insular, los yacimientos arqueológicos de Tenerife se encuentran en un estado de desamparo absoluto. En este caso y pese a constar como ya catalogados por el Cabildo Insular de Tenerife, sobre el terreno carecen de cualquier tipo de señalización, vallado o medida disuasoria que garantice su integridad física. Recordamos que según la ley, los primeros responsables en la cadena administrativa de custodiar, proteger y preservar los bienes arqueológicos son los ayuntamientos.
Incumplimiento sistemático de la ley por parte de los máximos responsables
Desde Imastanen señalamos de forma directa la total y absoluta negligencia de las autoridades municipales a la hora de cumplir con su cometido en lo que se refiere al patrimonio indígena. La Ley 11/2019 de Patrimonio Cultural de Canarias estableció un mandato inequívoco y obligatorio, otorgando un plazo improrrogable de tres años para que los ayuntamientos redactaran y aprobasen sus respectivos Catálogos de Protección de Bienes Culturales Municipales. A mediados de 2026, la totalidad de las corporaciones locales en la isla, sigue incumpliendo flagrantemente la ley en lo referente a sus bienes arqueológicos. Es intolerable que, aun existiendo partidas presupuestarias solicitadas y concedidas en diversos ejercicios, dichos fondos terminen desviándose sistemáticamente hacia la conservación del patrimonio urbano colonial, cuando no desapareciendo en la nebulosa burocrática de oficinas técnicas que ignoran por completo su paradero, perpetuando una realidad lamentable para el patrimonio guanche.
El abandono institucional y la frivolización del patrimonio
Este grave episodio no constituye un hecho aislado, sino que agrava una tendencia en auge. La moda actual de compartir de manera irresponsable la ubicación exacta de yacimientos arqueológicos en plataformas digitales —mostrando muchas veces detalles explícitos del paisaje circundante que permite identificar estos frágiles lugares— está ejerciendo una presión destructiva sin precedentes sobre unos
vestigios que se mantuvieron a salvo gracias al respeto y la discreción reverencial que la población local profesaba hacia los espacios sacralizados por sus antepasados. Esta frivolización mediática despoja a los yacimientos de su dimensión sagrada e histórica, convirtiéndolos en meros escenarios de consumo estético y masificación turística.
Ante la gravedad de los daños detectados, el colectivo ha comunicado los hechos a el Área de Patrimonio del Cabildo Insular de Tenerife, desde donde se nos ha confirmando que efectivamente los grabados afectados ya estaban registrados en el catálogo insular. Exigimos de manera inmediata la asunción de responsabilidades políticas y técnicas por parte del Ayuntamiento de Buenavista del Norte y del resto de administraciones concurrentes. Urge articular una coordinación efectiva e inter-institucional que implemente sistemas de vigilancia activa, un régimen de sanciones firmes y ejemplarizantes para los infractores y, sobre todo, el desarrollo de políticas específicas dirigidas a promover una verdadera cultura de respeto, custodia y preservación comunitaria en el seno del pueblo canario. Hay que decir, que Tenerife ocupa el último lugar en todo el archipiélago en este sentido, sin contar aún, siquiera con un parque arqueológico ni un centro de interpretación oficial.
Hacemos un llamamiento encarecido y urgente a todas aquellas personas amantes de la cultura y la historia indígena de las islas a ejercer una divulgación responsable: evitemos exponer públicamente imágenes de los yacimientos que puedan desvelar su localización geográfica y rechacemos la mercantilización digital de nuestra memoria ancestral. Es deber de esta generación impedir que los lugares sagrados de nuestros antepasados sigan siendo víctimas del olvido institucional y del incivismo.
Nuestro colectivo ya denunció un hecho similar en una zona muy próxima de Teno hace cuatro meses
Este nuevo atentado en el Macizo de Teno guarda una preocupante analogía formal y contextual con la denuncia pública realizada por este colectivo en febrero del presente año. En aquel momento, Imastanen alertó de un caso idéntico localizado en la misma zona de Teno, si bien sobre un risco de características topográficas diferentes.
Aquel comunicado de hace unos meses ya ponía el acento en el modus operandi de los agresores patrimoniales, quienes no se limitan a realizar rayones o la incisión de fechas, sino que en ocasiones persiguen la réplica o imitación burda de los motivos indígenas sobre los paneles originales, erosionando de forma irreversible la pátina milenaria y el valor estratigráfico del grabado rupestre original. Con esto se pierde el valor científico que estos grabados puedan arrojar a los investigadores, por no hablar del gran perjuicio cultural que supone la desintegración de estos vestigios ancestrales que confieren raíz y sentido a nuestra genuina identidad cultural.
La inacción de las administraciones locales ante el aviso de febrero habla de la absoluta falta de interés hacia la cuestión. Desinterés que por otro lado, resulta común en todo el territorio insular, con responsables políticos municipales que en la mayoría de los casos no poseen la menor formación y por tanto interés, en todo aquello que tenga que ver con nuestra cultura milenaria ínsuloamaziq. Esta ausencia de voluntad política se traduce en una escasez de medios técnicos que a su vez impide el correcto ejercicio de funciones por parte del personal técnico. Toda esta apatía y dejadez supone un catalizador para la repetición de estas prácticas vandálicas en toda la isla, y muy particularmente en esta zona tan rica en valores arqueológicos y etnográficos, administrada por el ayuntamiento de Buenavista del Norte.
Colectivo Imastanen
Defendiendo el legado superviviente
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