Valores arqueológicos guanches amenazados por el macroproyecto urbanístico “Maguenes Resort” en Playa San Juan, Guía de Isora.

270.000 m2 que albergarán dos hoteles con 1.100 camas, campo de golf y 33 villas de lujo, equipamiento turístico y la intervención sobre el litoral mismo con un paseo y locales comerciales y de ocio destinados al turismo.



Recientemente ha generado preocupación y todo tipo de reacciones el inicio de las obras del llamado Proyecto Maguenes de la promotora Inversiones Turísticas Casas Bellas S.L. Voces desde el ámbito ecologista y vecinal han denunciado la magnitud de destrucción sobre el territorio que este macroproyecto turístico comporta. Ya un complejo turístico semejante como el Abama anuncia las dimensiones de este nuevo proyecto, que implica entre otras cosas la actuación urbanística sobre el barranco de Erques para obtener el agua. Pese a haber contado con una Declaración Ambiental Estratégica favorable en el año 2021 por parte de la Comisión Ambiental del Ayuntamiento de Guia de Isora existen numerosos aspectos que preocupan a los vecinos y colectivos movilizados.


Otros polémicos proyectos urbanísticos destinados al turismo también se anuncian en la zona, como los de Costa San Juan , Villa de Erques y Cueva del Polvo, sumando entre todos casi un millón y medio de m² . Infraestructuras para el disfrute turístico que arrasarán con ese tramo de costa tal y como la conocíamos hasta hoy. Ya en 2024 presentamos una queja e informamos a las autoridades locales sobre la vulnerabilidad y estado de degradación de los múltiples bienes arqueológicos que esa zona contiene y que se verán comprometidos por estos proyectos urbanísticos. Si bien en su día pudimos alertar al Área de Patrimonio del Cabildo sobre la presencia y estado de esos bienes materiales guanches, lo cierto es que tras dos años de intentos, no hemos obtenido respuesta por parte del Ayuntamiento de Guia de Isora, cuyos actuales responsables han ignorado sistemáticamente las peticiones de comunicación con nuestro colectivo. 


Nuestra única intención como ciudadanos ha sido ponerles en conocimiento de la existencia de esos bienes, y en caso de no estar catalogados -algo bastante probable dada la ausencia de catalogación municipal de gran parte del patrimonio indígena en Tenerife-, inventariarlos, protegerlos y evitar que se repitan situaciones como la de Cuna del Alma en Adeje, entre otras que no conviene olvidar. A día de hoy seguimos sin recibir contestación por parte de responsable municipal alguno.


Un nuevo grabado y la indefensión del legado guanche


Si bien todo el territorio de Isora se encuentra repleto de vestigios guanches, en muchos casos sin catalogar, concretamente en las parcelas que ocupará el Proyecto “Los Maguenes” existen diferentes manifestaciones rupestres indígenas que a día de hoy se encuentran desprotegidas y aparentemente no habrían sido contempladas en el informe inicial de Impacto Ambiental del proyecto en 2016. La Declaración Ambiental Estratégica, aprobada en junio de 2021, ya recogía la existencia de cinco elementos de patrimonio cultural incluidos en la Carta Arqueológica Municipal y en el Inventario Arqueológico elaborado por el Museo Arqueológico de Tenerife.


El documento también hacía referencia al yacimiento denominado Lomo de Espina VII, sobre el que se habían emitido informes de valoración patrimonial. En concreto, recogía que un informe del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo, de agosto de 2020, consideraba que uno de sus grabados carecía de interés histórico suficiente para ser reconocido como bien de interés cultural.La falta de transparencia e impedimentos mostrados por parte del ayuntamiento hacia la ciudadanía en este caso, nos hace temer el mismo destino para estos yacimientos guanches que para aquellos ya desaparecidos bajo anteriores polémicos proyectos de idénticas características, con un resultado fatídico e irreversible para el legado patrimonial de todos los canarios y canarias.


El actual gobierno municipal de Guía de Isora está demostrando una gran irresponsabilidad, no solo negándose la posibilidad de ser informado por parte de la ciudadanía de cara a ubicar, catalogar y proteger su patrimonio arqueológico, sino mostrando una evidente falta de interés en la conservación de aquel que sí tiene contemplado. Recientes denuncias públicas de nuestro colectivo dan testimonio del desastre y abandono que padecen los yacimientos guanches en Guía de Isora, algunos auténticos hitos de la arqueología en Canarias en grave peligro. 


Entre los yacimientos presentes en el área sobre el que se pretende edificar, constan estructuras de vivienda (cabañas), grabados rupestres (éstos si se encuentran catalogados como B.I.C.s según nos consta), material cerámico, lítico y restos de malacofauna (conchas)  y un posible nuevo grabado sobre el que ya hemos informado al Área Insular de Patrimonio. Además hay multitud de bienes etnográficos y arquitectónicos que merecen idéntica protección, como un aljibe tradicional de gran vistosidad, casas tradicionales, tajeas y otros elementos vinculados a la actividad tradicional que predominó históricamente en la zona. Precisamente este modo de vida ligado a prácticas tradicionales de interdependencia con la naturaleza, ha permitido la pervivencia de numerosos vestigios guanches hasta nuestros días.


La depredación del territorio no cesa


Cabe destacar además el incalculable valor ecológico y estratégico que posee ese suelo agrícola, en un territorio entregado a la dependencia alimentaria total. Con su desaparición definitiva,  perderemos otra oportunidad para preservar ciertos márgenes de soberanía alimentaria y diversificación económica en la isla. Las necesidades hídricas de la población local, además, podrán verse comprometidas debido al requerimiento de agua que demanda un campo de golf de 18 hoyos (que puede llegar a consumir en torno a 2.000.000 de litros diarios), dos hoteles y decenas de villas con piscina, entre otras infraestructuras destinadas al ocio y entretenimiento de los visitantes. La intervención sobre el barranco de Erques, podría tener drásticas consecuencias sobre la biodiversidad de este frágil paisaje protegido. Un corredor de cumbre a costa que usan especies de aves amenazadas como las pardelas, se verá afectado irreversiblemente por la contaminación lumínica y acústica.



Por si fuera poco, nuestro colectivo ha podido localizar numerosas especies vegetales protegidas como la Viborina Triste (tristemente famosa por el escándalo urbanístico del Puertito de Armeñime). Varios sectores sobre los que se construirá poseen poblaciones de este endemismo. Otras muchas especies endémicas propias de ese hábitat ocupan el lugar como cardones con ejemplares de gran porte así como especies asociadas a este ecosistema, las cuales a su vez suponen el último hábitat de numerosas especies de invertebrados, reptiles y aves en esa franja litoral. Nos sorprende el cinismo con el que actúan los responsables políticos al promocionar los valores naturales del municipio en sus panfletos turísticos, mientras condenan a esa misma naturaleza, única y privilegiada, a la destrucción absoluta.

 

Nuestra preocupación y desconfianza deriva de la falta de responsabilidad exhibida por los responsables municipales hasta la fecha y por el historial de irregularidades a la hora de licenciar proyectos en casos similares a lo largo y ancho del territorio. Proyectos destinados al disfrute exclusivo del turismo, con los que se condena a nuestro pueblo y territorio a la dependencia y desapación, al destruir sin complejos los últimos reductos vivientes de nuestro patrimonio natural, geológico, hídrico y arqueológico. No olvidemos que el territorio, al contrario de la avaricia, sí es finito.


Colectivo Imastanen

Defendiendo el legado superviviente





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